De acuerdo a la ley, ni tu familia ni tu pareja tienen permitido revisar tus mensajes enviados por correo electrónico, al teléfono celular o a cualquier otra forma de comunicación, sin tu consentimiento. Estas medidas incluyen el correo tradicional.
El ministro presidente de la SCJN, Arturo Zaldívar, detalló:
“En definitiva, todas las formas existentes de comunicación y aquellas que sean fruto de la evolución tecnológica, deben quedar protegidas por el derecho fundamental a la inviolabilidad de las comunicaciones privadas.”La SCJN también dijo que “la intimidad” es un derecho fundamental de cada individuo y el contraer matrimonio no implica de ninguna manera la renuncia a estos derechos “ni en su dignidad, por lo que la protección del secreto a las comunicaciones privadas se mantiene incólume aún en este escenario”.
“En cualquier caso, y a los efectos que nos ocupan, el hecho de divulgar sin la autorización de sus autores, cientos de correos electrónicos que relatan una relación sentimental de dos personas, y ofrecerlos como prueba en juicio, vulnera de forma flagrante el derecho a la intimidad.”